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La verdad del Islam y los
moros
El otro día viendo una película del "pajero" Santiago Segura, creo que
era Torrente 4, me llamó la atención
como en uno de los sketch, se cruza por la calle
con una
mora ataviada de arriba a bajo con su disfraz
denigrante.
En la escena se ve como El Torrente sin
mediar palabra le achuchó verbalmente algo
así como... "¡¡Que te pillo
mora!!.
El tema me hizo reflexionar como algo que
pensamos la mayoría, nadie se atreve a decir
en voz alta y mucho menos en un medio
de comunicación.
No comprendo como sus amigos, los progres sociatas,
le han permitido tal franqueza.
Y no es porque yo esté en contra de los
moros por una discriminación gratuita. No,
simplemente estoy en contra porque cortan el clítoris
a las niñas, ejercen el sometimiento de la
degradación e inferioridad de la
mujer, son
involucionistas y para mantener toda su filosofía,
evidentemente son mentes dictatoriales ancladas en
la prehistoria.
Gracias a Dios que cada vez se levantan
más voces criticas contra los
moros en España,
incluso voces que proceden de la izquierda como Pérez
Reverte. Bueno, eso es lo que él se cree,
que es de izquierdas.
En todo caso Pérez Reverte
escribió una artículo que pone a los
moros en su sitio. Te dejo un extracto de su artículo.
La verdad del Islam y los
moros
Perez Reverte - La carga de los tres
reyes - Ya ni siquiera se estudia en los
colegios, creo.
Moros y cristianos degollándose,
nada menos. Carnicería sangrienta. Ese medioevo
fascista, etcétera. Pero es posible
que, gracias a aquello, mi hija no lleve hoy velo
cuando sale a la calle.
Ocurrió hace casi ocho siglos
justos, cuando tres reyes españoles dieron,
hombro con hombro, una carga de caballería
que cambió la
historia de Europa. El próximo 16 de julio
se cumple el 798 aniversario de aquel lunes del año
1212 en que el ejército almohade del Miramamolín
Al Nasir, un ultrarradical islámico que había
jurado plantar la media luna en Roma, fue destrozado
por los cristianos cerca de Despeñaperros.
Tras proclamar la yihad –seguro
que el término
les suena– contra los infieles, Al Nasir había
cruzado con su ejército el estrecho de Gibraltar,
resuelto a reconquistar para el Islam
la España cristiana e invadir una Europa –también
esto les suena, imagino– debilitada e indecisa.
Los paró un rey castellano, Alfonso VIII.
Consciente de que en España al enemigo pocas
veces lo tienes enfrente, hizo que el papa de Roma
proclamase aquello cruzada contra los sarracenos,
para evitar que, mientras guerreaba contra el moro,
los reyes de Navarra y de León, adversarios
suyos, le jugaran la del chino, atacándolo
por la espalda. Resumiendo mucho la cosa, diremos
que Alfonso de Castilla consiguió reunir en
el campo de batalla a unos 27.000 hombres, entre
los que se contaban algunos voluntarios extranjeros,
sobre todo franceses, y los duros monjes soldados
de las órdenes militares españolas...
...
Al Nasir alineó casi 60.000
guerreros entre soldados norteafricanos, tropas andalusíes
y un nutrido contingente de voluntarios fanáticos
de poco valor militar y escasa disciplina: chusma
a la que el rey moro, resuelto a facilitar su viaje
al anhelado paraíso de las huríes,
colocó en primera fila para que se comiera
el primer marrón, haciendo allí de
carne de lanza.
...El resto es Historia: tres reyes españoles
cabalgando juntos por las lomas de Las Navas, con
la exhausta infantería gritando de entusiasmo
mientras abría sus filas para dejarles paso.
Y el combate final en torno al palenque, con la huida
de Al Nasir, el degüello y la victoria.
¿Imaginan la película? ¿Imaginan
ese material en manos de ingleses, o norteamericanos?
Supongo que sí. Pero tengan la certeza de
que, en este país imbécil, acomplejado
de sí mismo, no la rodará ninguna televisión,
ni la subvencionará jamás ningún
ministerio de Educación, ni de Cultura. Perez Reverte -
(Si te ha gustado, divulgalo,
el poder está en tu mano) Juan Vte. Santacreu Puedes seguirme en y
El Islam y las autonomías
son como una mancha de aceite que van recorriendo
el tejido lentamente, impregnandolo todo en silencio
pero sin vuelta atras. (Santacreu)