Cabecera España
Articulos de España
Noticias de España
Videos y reportajes
Lobbying español
Asociaciones liberales
Blogs y periodicos
La Constitución española
Politicos españoles
La educación
Docentes e indecentes
El español en el patio
El Ingles en la educacion
La Educacion lo aguanta todo
Los españoles y el Ingles
El Cuarto Pilar
Fracaso escolar
Estudiar en castellano
Un profesor cabreado
El caso Natalia
El caso Olav Bone
La niña gallega
Caso Biar
Caso Naia
Normalizar lenguas
El Trilingüísmo
Pacto educacion
Punset y educacion
Los moros son moros
Imposición cultural
Sistema educativo
Modelo educativo 3 hostias
Analfabetos
Colegios en España
Mapa de España
Historia de España
Partidos politicos
Gobierno de España
Autonomias
Las leyes en España
Prohibido
Libertad en España
Inmigrantes
Economia española
La Justicia
Sanidad
Funcionarios
Los Sindicatos
Policia
Guardia Civil
Elecciones
Denuncias
Cartas y opiniones
Como te roba el Gobierno
Aberraciones políticas
Humor político
TwitPost
Sobre la web
Publicidad
Por Mi España -
Si deseas encontrar algo en internet, aqui te ayudamos

Búsqueda personalizada

Imposicion cultural

Cada pueblo, ciudad, capital y país tiene su cultura propia y de recibo es que la defienda, a capa y espada. Hay países más beligerantes en este tema cuando se ven atacados y otros menos. España es un caso raro en este sentido ( en otros también) que, puestos a pensar como país, podríamos aprovechar para beneficiarnos (raro=diferente) pero que puestos a pensar como españoles que somos, lo aprovechamos para destruirnos cada día un poquito más. Porque la cultura y singularidad de una zona la forman aquellas cosas que la hacen diferente a las demás y que se han ido constituyendo con el paso de muchos años, tantos que , han pasado a formar parte de su historia.
Por eso cualquier país mira como propia de su historia nacional cualquier acontecimiento de guerra o paz en cualquiera de sus tierras, cualquier catedral o monumento en general de cualquiera de sus regiones, cualquier paisaje extraordinario o cualquier diferencia notable en cualquier recóndito lugar de su territorio nacional. Para ello han luchado como cosacos sus gentes durante guerras y guerras a lo largo de la historia con el fin de tener cada vez más territorio y con ello más poder. Pero aquí aparece España con sus españolitos, con una cultura milenaria y con una riqueza cultural poco inigualable por otros países. Podríamos ser la envidia de Europa, la envidia de América, la envidia de Asia y la de África . Pero por algún motivo educacional, de evolución, de tara física o mental, decidimos que, pudiendo ser más, vamos a ser nada.
Imposicion cultural
A los escolares pequeños, dado lo poco que tiene desarrolladas sus estructuras mentales, hay que aclararles que España no es algo que exista como tal físicamente, que se pueda tocar y pisar o un sitio al que se pueda ir. Me aclaro, ellos entienden que están en Valencia, por ejemplo, y que pueden ir a Madrid, pero no entienden que no se pueda ir de Valencia a España y alguno me he encontrado algo angustiado porque, siendo español, nunca ha ido a España. Esto que es tan gracioso a estas edades, que nos hace reír porque nos deja clara constancia de lo bonita que es la inocencia infantil, es lo que les ocurre a muchos españoles con su cultura. No han pasado de una edad mental de 9 años y siguen inmersos en dudas propias de la infancia. Creen que cada catedral y cada paisaje y cada monumento y cada lengua forma parte de su región, pero no de España, porque ellos “nunca han podido pisarla” y así cada zona mira a la vecina con rabia y reafirma el concepto abstracto de España. Y entonces, a algunas personas de corta edad mental se les ocurre que lo más chupi para que todos los de su zona aprecien su cultura es imponerla.
Empiezan a obligar a que los escolares den las clases en las catedrales y todos los días autobús viene, autobús va, obligan a que los escolares veraneen en paisajes reconocidos de interés en su zona para que los conozan, diciendo adiós a las vacaciones que cada familia tenía organizadas para sus hijos, obligan a que las mates se aprendan utilizando la tiza y la piedra propia de la zona y las unidades de masa con la romana, dejando de lado para siempre los folios, los bolis, las calculadoras y los ordenadores, obligan a que el inglés vaya desapareciendo de las aulas porque eso sería imponer una cultura extranjera, obligan a a que el español se aprenda como el latín, como una lengua muerta que en un momento de la historia cultural de la zona quiso conquistar la suya propia y que hay que recordar como el franquismo o el nacismo, que estuvo ahí pero que es mejor olvidar y obligan a que se adopte como propia para todos una lengua minoritaria, propia de la zona, que poca gente habla y que forma parte de su cultura.

Imposicion cultural España

Y es que esto que no tiene sentido y que ironiza los extremos, es lo que se está haciendo con la riqueza cultural de España. No se puede imponer la cultura propia de la zona hasta el punto de que forme parte de la vida cotidiana de sus ciudadanos y de que obligue a los mismos a cambiar los hábitos propios, familiares y sociales bajo amenazas de “muerte social”. Las lenguas de cada zona forman parte de la riqueza cultural del país al que pertenecen y tienen el estatus cultural de una catedral, de un paisaje o de un acontecimiento histórico propio del país. Cosas que no dejaríamos que nos quitasen, ni nos insultasen pero que, debido al mal uso que se hace de estas lenguas regionales en cuanto a su imposición elevada al máximo exponente, se han convertido en un lastre para España porque la riqueza cultural del país es una fuente de ingresos para el mismo dado el interés turístico que despiertan (entre otras cosas) y los intercambios beneficiosos que ofrecen con otros países. Pero a España le cuesta cada año 6.000 millones de euros mantener unas lenguas autonomicas que son motivo de discordia, motivo de odios, motivo de rencores y motivo, en general de enfrentamientos propios de países africanos, caciquistas y tribales.
Las lenguas regionales son parte del patrimonio nacional y como tales hay que cuidarlas tratarlas pero ni son iguales al español en ninguno de sus tratamientos, ni tienen el mismo estatus social y cultural, ni pueden imponerse hasta las entrañas porque los pensamientos son propios de cada persona y ahí es donde realmente cuenta la lengua que usamos, todo lo demás son imposiciones políticas con las que aprendemos a vivir.
Cuando cada vez huimos más de las sociedades endogámicas y buscamos la apertura a nuevas experiencias, a nuevos puestos de trabajo, a movernos por Europa sin limitaciones administrativas, a que nuestros hijos tengan el nivel de inglés que les permita trabajar mejor en otros países y que no nos avergüencen en este tema como hacen nuestros políticos (todos), hay un grupo de regionalistas de 9 años mentales que, increíblemente, nos ganan la partida. Será que nos hizo gracias su inocencia de niños y les malcriamos. Ahora, son adolescentes agresivos, con problemas de diversas índoles a los que nos da miedo contradecir. ¡Qué lástima de padres fuimos!
Rosa M.
 
Web interesantes
Restaurantes España
Dieta para adelgazar
Prevision del tiempo
Alpujarra
Dietas y salud
Valencia
Publicidad



• web mantenida, posicionada y alojada por JVS Networks
 
España
Redsat
logo Politica
Alojamiento Web
   
Registro de dominios